Diario de una adolescente
viernes, 5 de diciembre de 2014
Por qué decir te amo no es suficiente
Muchos compañeros hacen cosas amorosas y enternecedoras. Mi marido me trae café en la mañana, cocina la comida y arregla los desperfectos en mi ordenador. Con frecuencia me dice cuánto me ama y me admira. Excepto durante sus días malos, sus comentarios positivos siempre superan a los negativos por un margen muy sano.
Esto sucede porque hace algunos años me di cuenta de que hacía tiempo que él había dejado de decirme cosas específicas que admiraba o notaba en mí, algo que hacía mucho al principio de la relación. También me di cuenta de que yo tampoco le estaba haciendo comentarios positivos a él (aunque él no se quejaba).
Al principio me sentía un poco ridícula por querer este tipo de retroalimentación. Hay una creencia muy extendida de que, si tienes una autoestima sólida, no necesitas reafirmación externa ni elogios. Esto es falso.
Decidí modelar este comportamiento yo misma antes de pedirle a mi pareja que hiciera el esfuerzo. Comencé a anotar aspectos específicos de mi marido que me encantaban y que habían olvidado que eran especiales. La rutina hace -en muchas ocasiones- que dejes de valorar las cosas.
Cuanto más aprecio le expresaba por sus fortalezas, más profundamente lo amaba. Él hizo lo mismo por mí cuando se lo pedí.
Te recomiendo que lo intentes: Por cada crítica específica o corrección que hagas, agrega un comentario positivo específico.
Y ve qué pasa.
La razón por la que las mujeres soportan a los hombres que las tratan mal
Estos hombres son como una droga a la que somos adictas. Sin importar el dolor que nos causen, seguimos volviendo a ellos por nuestra dosis. ¿Cuándo aprenderemos que esto no es sano para nosotras?
La gran pregunta aquí es ¿Por qué? ¿Por qué permitimos que estos seres que se hacen llamar ‘hombres’ nos traten como basura? La verdad es que todas tenemos al menos un hombre con estas características en nuestra vida.
Todas saben de quien hablo, porque ahora mismo están pensando en esa persona. Quizás sea ese novio con el que has estado y has terminado varias veces a lo largo de los años (que te trata mal), o ese amigo especial que no sabe nada de estar en una relación.
Aquí hay unas razones que a lo largo de tantos años he ido reflexionando para intentar comprender por qué nos exponemos a este dolor:
1. Nos importan demasiado
Somos mujeres, es lo que hacemos. Nos importa, tenemos sentimientos y no podemos evitarlo. Nuestras mentes constantemente sufren de pánico cuando no sabemos nada de nuestro hombre.Nos fijamos en los detalles y siempre pensamos en él a la hora de tomar decisiones, como por ejemplo, dónde irá él esta noche.
Estamos constantemente pensando en él, pero él ni siquiera se molesta en llamarnos. Parece que estemos programadas para preocuparnos y terminamos dando más de lo que recibimos.
2. Creemos que podemos arreglarlos
Si tienen algo malo, instintivamente sentimos la necesidad ayudarles a cambiar. Esto es particularmente real cuando se trata de nuestro hombre. Tenemos esta creencia innata de que podemos ‘arreglar’ o ‘cambiar’ a nuestro chico y hacerlo mejor persona.Si es la persona indicada para ti, no sentirás la necesidad de cambiarlo a él o a sus hábitos.
En mi experiencia personal, esta es una de las razones principales de porqué dejamos que nuestros hombres nos traten mal. Nos gusta creer en las personas y creer que sus comportamientos pueden cambiar ‘con un poco de ayuda’ pero la verdad es que son ellos mismos quienes necesitan cambiarse.
Los comportamientos sencillos, tales como mandarnos un mensaje o llamarnos la mañana después de pasar la noche con nosotras, deberían de ser cosas fáciles de recordar. Si tu supuesto ‘chico perfecto’ ni siquiera puede hacer eso, quizás sea hora de mirar la situación desde un ángulo diferente.
3. El miedo al cambio
El cambio nos asusta y a veces nos sobrepasa. Creo que no hay nadie que acepte los cambios feliz.Has experimentado momentos muy íntimos con esta persona. No estás segura, pero dejas que la relación continúe porque estás acostumbrada.
Ignorar la discusión subida de tono que tienen a veces no es de ninguna ayuda, pero estás asustada y no sabes cómo sería algo diferente. Sí, estás asustada y es entendible, pero esto no justifica seguir con una relación de la cual no estás 100% segura (especialmente si no te trata bien).
4. Nos autoconvencemos de que hay más cosas buenas que malas
Esta es la razón más importante por la cual dejamos que un hombre nos trate mal.Nos gusta pensar en lo bueno y no en lo malo. Normalmente incluso intentamos sacar los malos recuerdos de nuestra cabeza. Me he dado cuenta que un sólo buen momento no es suficiente. Sí, podemos quedarnos con ese recuerdo, mirarlo y sonreír. Podemos quedarnos con este momento para siempre, pero no deberíamos dejar que influyese en nuestras decisiones.
Nadie se merece sentirse así. No existe persona en esta tierra que merezca sentirse triste, perdida o no apreciada, especialmente por alguien a quien ella ama.
Así que, si esos malos recuerdos siguen apareciendo en tus pensamientos y no puedes acordarte de la última vez que te reíste con él, quizás sea momento de reevaluar tu situación sentimental.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)